martes, agosto 21, 2012

La brújula del tiempo

He disfrutado mucho estos días con la relectura de El libro del reloj de arena, de Jünger. Enlazo dos ideas: la arena se desliza en la ampolleta del reloj de arena, pero no desaparece. El tiempo, en el reloj de arena, se desvacence, pero no es aniquilado. Se enriquece en esa profundidad de lo incorpóreo que, en el vaso superior de la ampolleta, antes fue y ya no es, aunque no definitivamente. Eso ubica a esa idea del tiempo en el centro mismo de la vida, de la definición de la vida. Y ello mismo conduce a una segunda reflexión: el reloj no es en sí un instrumento agobiante de control. Quizá lo es en el contexto de los relojes mecánicos, propios del mundo automatizado, no humano. El reloj (un reloj de arena, de agua, de sol, los relojes elementales) también es un sistema de orientación. Una brújula. Esto lo entendemos hoy dolorosamente: nos han quitado el tiempo, nos han quitado la brújula. Estamos desorientados.

PS: para Gonzalo, con mi agradecimiento vergonzante.

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sábado, octubre 17, 2009

El sentido de los días

En el tratado de iconografía de Juan F. Esteban encuentro un desarrollo de la explicación astrológica y religiosa de los días de la semana. Un planeta, un día. La vida regida por los astros. El microcosmos humano como correlato lógico del gran cosmos. Pienso en mi contemporaneidad. La semana viene definida en el imaginario de los currantes por un lunes muy duro: el puto lunes. Martes, miércoles (que se salva de la anomia por la X que evita confusiones en las hojas de planning) y jueves, días de curro. Divino viernes, glorioso sábado, que dura hasta el mediodía siguiente, y el crepuscular domingo; en realidad, la tarde del domingo. Nada de miércoles por Mercuirio, jueves por Iove, lunes por la Luna o domingo por el Sol. El trabajo, no los astros, gobierna la existencia contemporánea. Jünger tenía razón: es la era del trabajador.

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lunes, octubre 12, 2009

Lo que aporta el arte

El arte no sólo aporta placer estético: también ofrece conocimiento. El hecho de que hoy esté encerrado en el ámbito del tiempo libre, de ocio, no le resta su importancia. Quizá eso explique a veces los movimientos de masas, gregarios, que golpean a las puertas de los museos tras el reclamo de una buena campaña de márketing sin saber muy bien qué se van a encontrar. El arte calma cierta clase de hambre, aplaca cierta clase de sed, satisface una necesidad que no la colman los mecanismos de compensación vinculados a la abundancia material.

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sábado, mayo 16, 2009

Los artistas y los tipos de cambio

Cuenta Coetzee en un artículo sobre Becket en el sumplemento cultural de ABC que la devaluación del franco francés después de la I Guerra Mundial atrajo a París en la década de 1920 a los artistas con ganas de viaje, especialmente a los procedentes del ámbito del dólar norteamericano. París es París; pero tiene su miga pensar en la relación existente entre las fluctuaciones monetarias y las migraciones de artistas.

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domingo, diciembre 07, 2008

Acentos

He empezado a escuchar en el móvil, camino del curro, archivo por archivo, una colección de temas de Navidad; gregoriano, monjes de Silos. Es una música áspera, de la que no he empezado a disfrutar hasta que caí en la cuenta de que esas notas tienen más de 1.000 años. En un mundo que ha malbaratado la alegría (gozar es ir de compras, como dice Sabato), el hecho de la Navidad es absurdo. No tiene sentido. Sólo se mantiene en pie su carcasa vacía, por inercia. También, por pura voluntad. Pero sin pasión. Para los monjes benedictinos del siglo XI, y para los seres humanos contemporáneos, el hecho de la Navidad era, ni más ni menos, que una teofanía, una manifestación de lo divino... Consistente en que Dios, con toda su fuerza terrible, se hace uno de los nuestros. Un asunto serio. Inaprehensible. Trascendente. Por encima del entendimiento natural. Sobrenatural. Pero no triste. Tras el estupor inicial que provoca caer en la cuenta de un hecho tan inabarcable, rompe la alegría. La alegría de saberse visitados por Dios. Ése es el acento que explica la cadencia del canto gregoriano de Navidad. 

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